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Hope for Europe 2026: esperanza evangélica desde Albania

Unos 250 líderes evangélicos de 32 países se reunieron en Albania en Hope for Europe 2026, donde las iglesias de Ucrania recibieron el Premio Esperanza.

Catedral ortodoxa de la Resurrección de Cristo en Tirana, Albania
Catedral ortodoxa de la Resurrección de Cristo en Tirana, Albania Foto: Albinfo / Wikimedia Commons, CC0 · Créditos

Del 5 al 9 de octubre, la localidad costera de Golem (Albania) acogió Hope for Europe 2026, el encuentro que la Alianza Evangélica Europea (AEE/EEA) celebra cada cuatro años. Unos 250 líderes evangélicos de 32 países se reunieron bajo el lema «Esperanza en tiempos inciertos». La última noche, el Consejo de Iglesias Protestantes Evangélicas de Ucrania recibió el Premio Esperanza por su servicio durante la guerra.

Fue la quinta gran reunión del movimiento desde su nacimiento en Budapest en 2002, y la primera desde la celebrada en Sarajevo en 2022.

Albania, un testimonio de esperanza

La elección de Albania no fue casual. En la jornada inaugural, Alesio Sema, secretario general de la Alianza Evangélica de Albania (VUSH), anfitriona del encuentro, recordó que su país llegó a ser llamado el primer Estado ateo del mundo. «Hope for Europe no es un eslogan para nosotros. Es un testimonio», afirmó, según la crónica de Christian Daily International publicada por Evangelical Focus.

Jan Wessels, cosecretario general de la Alianza Evangélica Europea, aportó cifras que ilustran ese cambio: en 1991 había unos 20 creyentes evangélicos en Albania; hoy el país cuenta con unas 300 iglesias y nuevas congregaciones y aproximadamente 13.000 creyentes. Wessels recordó también que Albania reconoció oficialmente a la Alianza Evangélica Albanesa en 2011, y que muchos cristianos albaneses emigrados sirven hoy en iglesias de otros países europeos.

Un encuentro para escuchar

Los organizadores insistieron en que no se trataba de una conferencia centrada en grandes oradores. Connie Duarte, cosecretaria general de la AEE, explicó a Evangelical Focus antes del evento que lo que más le ilusionaba era reunir a líderes de todo el continente «hablando y escuchando juntos», con el fin de discernir dónde y cómo trabajar mejor unidos por el Evangelio.

Redes, laboratorios y oración

El programa combinó reflexiones bíblicas matinales, dirigidas por Goodwill Shana, de Zimbabue, expresidente del Consejo Internacional de la Alianza Evangélica Mundial, con breves «HOPE Talks» y mucho trabajo en grupos pequeños. Según Christian Daily International, entre el martes y el jueves se celebraron 18 corrientes de trabajo en red sobre temas como ministerio infantil, oración, paz y reconciliación, ministerio entre la población gitana, refugiados, artes, discapacidad, cuidado de la creación y cuidado de huérfanos. Los llamados «Hope Labs» abordaron cuestiones como familia e identidad, misión digital, la fe en el espacio público y liderazgo.

Durante el encuentro, las alianzas evangélicas nacionales celebraron también su asamblea general anual.

El Premio Esperanza, para las iglesias de Ucrania

El momento más emotivo llegó la noche del 8 de octubre. Connie Main Duarte (Portugal) y Jan Wessels (Países Bajos) entregaron el Premio Esperanza al Consejo de Iglesias Protestantes Evangélicas de Ucrania, una alianza nacional que se incorporó a la red europea el año pasado. Una docena de líderes ucranianos subió al escenario: pastores cuyas iglesias han sufrido daños, personas que han ayudado a evacuar a personas con discapacidad y teólogos que siguen formando a nuevos pastores y capellanes.

«Cuando llegó el momento más difícil, estas iglesias no cerraron sus puertas, las abrieron», dijo Duarte, según Protestante Digital. Los sótanos se convirtieron en refugios, los templos en almacenes de alimentos, medicinas y generadores, y los grupos de jóvenes en equipos de voluntarios.

Wessels subrayó la dimensión de unidad: bautistas, pentecostales, evangélicos, adventistas, reformados, luteranos, congregaciones judías mesiánicas y otros descubrieron, en sus palabras, que ante el sufrimiento «lo que les une en Cristo es mucho mayor que lo que les separa».

Igor Bandura, secretario general del consejo ucraniano, agradeció el apoyo de los creyentes europeos y compartió que, desde el inicio de la guerra, más de 40.000 personas han sido bautizadas y se han ordenado 2.000 pastores y diáconos. Al terminar la velada, los participantes escribieron oraciones y palabras de ánimo para Ucrania y sus iglesias.

Christian Daily International precisa que el premio no tiene dotación económica: es una distinción de honor para personas, grupos o proyectos europeos que reflejan la esperanza bíblica. En ediciones anteriores lo recibieron, entre otros, A Rocha, la Alianza Evangélica Griega por su acogida a refugiados en 2016 y Home for Good.

Análisis: la esperanza como relato compartido

Hope for Europe 2026 dejó dos historias que se complementan. Albania muestra cómo una iglesia casi inexistente hace una generación puede crecer y enviar obreros a otros países. Ucrania muestra cómo una iglesia sometida a enorme presión puede convertirse en refugio y servicio para su sociedad.

Para las iglesias hispanohablantes de Europa, el encuentro ofrece una lección práctica: la cooperación entre denominaciones y países no es un ideal abstracto, sino una herramienta para afrontar retos comunes, desde la misión digital hasta la acogida de refugiados. En España, por ejemplo, la Alianza Evangélica Española acaba de lanzar una red de apoyo a familias con problemas de vivienda, «Bajo su higuera».

El apóstol Pablo deseaba a los romanos que el «Dios de esperanza» los llenara de gozo y paz. En tiempos de incertidumbre, ese deseo sigue siendo el centro del mensaje que los líderes evangélicos quisieron llevar de vuelta a sus países.

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Fuentes

Etiquetas:#Hope for Europe#Alianza Evangélica Europea#Albania#Ucrania#Premio Esperanza