Estados Unidos

Huracán Isaías: iglesias ayudan en Florida y Alabama

Voluntarios bautistas de varios estados sirven comidas, retiran árboles y cubren tejados tras el paso del huracán Isaías por Florida y Alabama.

Pinos derribados por el huracán Isaías junto a un lago en Milton (Florida), al amanecer del 10 de octubre de 2026
Pinos derribados por el huracán Isaías junto a un lago en Milton (Florida), al amanecer del 10 de octubre de 2026 Foto: Jesselikesweather / Wikimedia Commons, CC BY 4.0 · Créditos

Cuando el huracán Isaías tocó tierra en el noroeste de Florida, los voluntarios de las iglesias bautistas ya estaban preparados. En menos de 24 horas, equipos de ayuda en desastres de al menos seis estados se desplegaron en el Panhandle de Florida y el sureste de Alabama para servir comidas calientes, retirar árboles caídos y cubrir tejados dañados. Mientras, iglesias locales que habían sufrido daños abrieron sus cocinas a vecinos y equipos de emergencia.

La tormenta

Según Baptist Press, Isaías tocó tierra la noche del viernes 9 de octubre cerca de Destin (Florida), no lejos de la frontera con Alabama, con vientos sostenidos de 105 millas por hora (unos 170 km/h). Al menos cuatro personas murieron a causa de la tormenta y, el domingo 11, decenas de miles de personas seguían sin electricidad en ambos estados.

Una respuesta en menos de 24 horas

Los voluntarios de la ayuda en desastres de los bautistas del sur (Southern Baptist Disaster Relief) llegaron a la zona en cuestión de horas, según Baptist Press. La rama de Florida colabora con el Ejército de Salvación y desplegó varias cocinas móviles para preparar miles de comidas en Pensacola y Panama City. Se establecieron puntos de limpieza y recuperación en Pensacola, Crestview, Milton y Panama City, con apoyo de equipos de Georgia, Arkansas, Luisiana, Misisipi y Texas.

En Alabama, donde los daños fueron menores de lo temido pero extensos, trabajaron equipos con motosierras y lonas en Frisco City, Flomaton, Andalusia y Enterprise, además de un equipo en Mobile.

«Hoy pudimos servir a miles de supervivientes en el Panhandle de Florida, dándoles una comida caliente y un toque de la compasión de Dios», declaró Coy Webb, director de respuesta a crisis de Send Relief, citado por Baptist Press.

Voluntarios de Georgia en Crestview

El periódico local Crestview News Bulletin informó de que más de 50 voluntarios de la ayuda en desastres de los bautistas de Georgia se instalaron en la iglesia bautista Live Oak de Crestview para ofrecer limpieza gratuita a los propietarios: retirada de árboles y escombros y lonas provisionales en tejados. Prevén quedarse hasta dos semanas y dan prioridad a viviendas con árboles sobre el tejado, a personas mayores, con necesidades especiales y a los servicios de emergencia.

Jim Croome, de la organización, explicó al diario que ayudan porque otros estados les ayudaron cuando un huracán afectó a Georgia hace un par de años. «Nos ayudamos unos a otros», dijo. Todo el trabajo es voluntario, financiado por las asociaciones bautistas estatales, y no tiene coste para los vecinos.

Una iglesia sin culto, pero con la cocina abierta

Una de las historias más ilustrativas la publicó la Convención Bautista de Florida. El viento derribó el campanario de la iglesia bautista de Bonifay, unos 80 kilómetros al norte de Panama City Beach, y la dejó sin luz, por lo que se canceló el culto del domingo. Aun así, el pastor, el personal y varios miembros se presentaron esa mañana para cocinar.

Las tiendas de alimentación, sin electricidad, les donaron su carne. «Empezamos a cocinar sobre las 10 de la mañana y a las 6:30 de la tarde se había acabado todo», relató el pastor Shelly Chandler, que calcula que ese primer día dieron de comer a unas 1.000 personas. El lunes y el martes siguieron sirviendo comidas y cenas, primero a los equipos de emergencia, que trabajaban sin descanso y no tenían dónde comer, y después a los vecinos.

En la foto que acompaña la crónica aparecen miembros de la congregación hispana de la iglesia, First Baptist Bonifay Español, y su pastor, Oswaldo Saavedra, junto a voluntarios de la ayuda en desastres de Florida.

Análisis: la iglesia como red de respuesta

La respuesta al huracán Isaías muestra una faceta de las iglesias estadounidenses que rara vez ocupa titulares: su capacidad de organizarse con rapidez. Redes de voluntarios formados, cocinas móviles, almacenes de material y acuerdos con otras entidades permiten llegar donde a veces las instituciones tardan más.

También destaca la reciprocidad. Los voluntarios de Georgia ayudan porque fueron ayudados; las iglesias locales afectadas se convierten en centros de servicio aunque ellas mismas hayan sufrido daños. Es una aplicación muy concreta del mandato de Pablo: «Sobrellevad los unos las cargas de los otros».

Y la participación de congregaciones hispanas recuerda que la comunidad latina forma parte activa de esta red de solidaridad. Los equipos han pedido oración por los afectados y por quienes trabajan en la recuperación.

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Fuentes

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