Misiones

Operation Christmas Child 2026 busca llegar a 12,8 millones

Operation Christmas Child prepara su Semana Nacional de Recogida del 16 al 23 de noviembre con el objetivo de llevar cajas de regalo a 12,8 millones de niños.

Manos de una voluntaria llenando una caja de zapatos de Operation Christmas Child con un peluche y material escolar (base aérea de Yokota, Japón, noviembre de 2016)
Manos de una voluntaria llenando una caja de zapatos de Operation Christmas Child con un peluche y material escolar (base aérea de Yokota, Japón, noviembre de 2016) Foto: Airman 1st Class Elizabeth Baker (U.S. Air Force) / Wikimedia Commons, dominio público · Créditos

Faltan todavía semanas para la Navidad, pero miles de iglesias ya se preparan para uno de los proyectos solidarios cristianos más grandes del mundo. Operation Christmas Child («Operación Niño de la Navidad»), de la organización Samaritan’s Purse, abrirá del 16 al 23 de noviembre su Semana Nacional de Recogida en Estados Unidos, con un objetivo para 2026: llegar a 12,8 millones de niños con cajas de zapatos llenas de regalos.

Un récord que superar

Según el periódico estadounidense McCook Gazette, que entrevistó a responsables del programa el 15 de octubre, el año pasado se distribuyeron 12,2 millones de cajas, la cifra más alta de su historia. La meta de 2026 supera ese récord.

La nota de prensa de Samaritan’s Purse indica que casi 5.000 puntos de entrega abrirán en noviembre en todo Estados Unidos. Desde 1993, el proyecto ha recogido y entregado más de 244 millones de cajas de regalo a niños de más de 175 países y territorios, muchos de ellos afectados por la guerra, la pobreza, la enfermedad o los desastres.

Cómo funciona

La propuesta es sencilla: llenar una caja de zapatos con juguetes, material escolar y artículos de higiene, y llevarla a un punto de recogida. Las cajas se destinan a niños o niñas de tres franjas de edad (2-4, 5-9 y 10-14 años). Como viajan a través de aduanas internacionales, no pueden incluir alimentos ni líquidos.

Iglesias como puntos de entrega

Lizette Miller, responsable de relaciones con los medios del programa, explicó al McCook Gazette que cada año los equipos locales empiezan «desde cero», tejiendo relaciones con iglesias que se ofrecen como puntos de entrega. El proyecto colabora con iglesias locales de todo el mundo para hacer llegar las cajas.

Tras la recogida, las cajas se concentran en ocho centros de procesamiento del país. Allí, según el mismo medio, unos 100.000 voluntarios revisan cada caja entre la semana de Acción de Gracias y la semana anterior a Navidad. Stephanie Stevens, coordinadora de un punto de entrega en una iglesia de McCook (Nebraska), relata que cada hora los voluntarios se detienen para orar por las cajas y por las personas que las recibirán.

Seguir el viaje de una caja

Los participantes pueden hacer un donativo sugerido de 10 dólares por caja a través del sistema «Follow Your Box», que activa una etiqueta de seguimiento para descubrir a qué país llega. También existe la opción de preparar una caja en línea. Miller explicó que el programa llega cada año a entre 100 y 110 países, según las necesidades, procurando alcanzar a niños nuevos.

Más que un regalo

Franklin Graham, presidente de Samaritan’s Purse, lo resumió así en la nota de prensa: «Las cajas de regalo pueden parecer sencillas, pero tienen un impacto eterno. Cada caja es una oportunidad de contarle a un niño o una niña necesitados el verdadero significado de la Navidad».

Según el McCook Gazette, muchos niños que recibieron cajas han crecido y comparten hoy cómo les marcó aquel gesto; algunos incluso se han convertido en voluntarios. Miller recordó que hay quienes han guardado durante años la foto o la carta que encontraron dentro, porque les recordaba que alguien se había preocupado por ellos.

Análisis: la misión al alcance de todos

Operation Christmas Child muestra cómo un gesto pequeño, multiplicado por millones de personas, puede convertirse en una obra de alcance mundial. Su fuerza está en la participación y en la colaboración con las iglesias locales de los países de destino, que acompañan a los niños más allá del día de la entrega. Según explicaron voluntarios al McCook Gazette, los niños pueden participar después en un curso bíblico en el que se les explica quién es Jesús. Es una dinámica que conecta generosidad y discipulado: familias, escuelas dominicales y grupos de iglesia preparan juntos las cajas y oran por niños a los que nunca conocerán.

Como dijo Stevens al periódico de Nebraska, para quien no puede viajar al extranjero a compartir su fe, esta es una manera de hacerlo: poner el tiempo y los recursos al servicio de otros. El proyecto también refleja el valor que el Evangelio da a la infancia: «Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos».

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Fuentes

Etiquetas:#Operation Christmas Child#Samaritan's Purse#Navidad#niños#misiones